1. Páginas y estructura
Inicio, servicios, sobre nosotros, contacto, legales, casos, blog o páginas de venta no requieren el mismo esfuerzo. La arquitectura también cuenta.
Una web corporativa no es solo montar varias secciones. Suele incluir estrategia, estructura, contenidos, maquetación, formularios, revisiones y coordinación. Si lo reduces a una cifra rápida, es fácil que el proyecto se coma tu margen.
La pregunta más útil es que tiene que estar incluido para que el precio tenga sentido. Una web corporativa puede ser una presencia básica de cinco páginas o un proyecto con arquitectura, copy, formularios, analítica, blog, multiidioma y soporte de lanzamiento.
Por eso conviene separar el presupuesto en capas. Primero calculas tu suelo interno y después decides que parte del alcance presentas como fase inicial, extra o servicio posterior.
Inicio, servicios, sobre nosotros, contacto, legales, casos, blog o páginas de venta no requieren el mismo esfuerzo. La arquitectura también cuenta.
Textos, imágenes, cambios de copy, rondas de aprobación y feedback del cliente pueden pesar tanto como el desarrollo visible.
Formularios, analytics, píxel, CRM, dominios, email, despliegue y soporte inicial deben aparecer en el cálculo si forman parte del proyecto.
Si necesitas bajar ese esquema a una cifra concreta, usa la calculadora como suelo y luego ajusta con criterio comercial. El precio recomendado no sustituye tu criterio, pero evita que empieces negociando desde una intuición demasiado baja.
No hay una cifra universal, pero sí hay una forma sensata de pensar. Una web corporativa sencilla puede vivir en un rango muy distinto a una web con varias áreas de servicio, contenidos a medida, integraciones y soporte de lanzamiento.
Si el proyecto parece pequeño pero exige muchas reuniones, contenido sin preparar o decisiones abiertas, no es realmente pequeño. Ese es el tipo de detalle que debes meter en horas, buffer y condiciones.
Si el proyecto es una sola página enfocada a conversión, puede encajar mejor en una calculadora específica de landing. Si después de publicar habrá soporte recurrente, separa el mantenimiento mensual del presupuesto inicial.
Si la duda del cliente es el precio de una web profesional completa, también puedes apoyarte en la guía de precio de una página web profesional freelance.
Para ese segundo caso puedes revisar la calculadora de mantenimiento web mensual. Y si el proyecto es una landing pura, usa la calculadora de landing pages.
Recibe una plantilla, una estructura de propuesta y una lista de comprobación para revisar alcance, revisiones, extras y margen antes de enviar una web corporativa.
Depende del alcance real: número de páginas, contenidos, diseño, desarrollo, formularios, integraciones, revisiones, reuniones, margen y soporte posterior. Conviene calcular un mínimo interno antes de dar una cifra cerrada.
Una landing suele concentrarse en una acción concreta. Una web corporativa normalmente incluye varias páginas, navegación, contenidos de empresa, servicios, formularios y más coordinación con el cliente.
Separa fases, páginas, entregables, revisiones, textos, imágenes, integraciones y soporte. Si el cliente pide rebaja, reduce alcance antes de reducir margen.