1. Alcance funcional
Define páginas, formularios, CMS, integraciones, idiomas, roles, migraciones y cualquier funcionalidad que pueda cambiar las horas reales del proyecto.
Un proyecto de desarrollo web no se presupuesta igual que una tarea suelta. Hay discovery, arquitectura, reuniones, maquetación, desarrollo, pruebas, revisiones, entrega y soporte. Si no lo separas, el precio cerrado acaba absorbiendo trabajo invisible.
Define páginas, formularios, CMS, integraciones, idiomas, roles, migraciones y cualquier funcionalidad que pueda cambiar las horas reales del proyecto.
Incluye discovery, reuniones, coordinación, pruebas, documentación y entrega. Si no aparece en el presupuesto interno, acaba saliendo de tu margen.
Reserva margen para cambios, dependencias externas, errores de estimación, urgencias y soporte post-lanzamiento si el cliente espera acompañamiento.
Caso hipotético: una web de empresa con varias páginas, un CMS y un formulario. El cliente aporta textos, imágenes y acceso al alojamiento. Repartimos las 48 horas estimadas según el trabajo que debe quedar terminado en cada fase.
Con el 15% de reserva se presupuestan 55,2 horas. Para el mismo profesional ficticio del ejemplo completo, la base es 35,63 €/h; al añadir 90,00 € de costes directos, el mínimo es 2056,50 €. Con el recargo del 10% la referencia queda en 2262,15 € sin IVA.
Si el cliente añade un idioma, una integración o más páginas, vuelve a estimar la fase afectada antes de aceptar el cambio. El presupuesto debe especificar qué entregable y qué aprobación cierran cada fase. Puedes contrastar este caso con los presupuestos de una landing, una web corporativa y una tienda para distinguir qué cambia al ampliar el alcance.
No presentes solo una cifra. Presenta el objetivo del proyecto, qué entregas, qué incluye cada fase, qué queda fuera, cuántos hitos de pago hay y qué ocurre cuando el alcance cambia. Esto reduce fricción y hace que el precio parezca menos arbitrario.
Si el cliente pide rebaja, no reduzcas precio sin reducir alcance. Puedes eliminar funcionalidades, limitar revisiones, separar soporte posterior o dejar integraciones avanzadas como fase dos.
Si el encargo se parece más a una web de empresa que a un desarrollo a medida, revisa también la guía para calcular cuánto cobrar por una web corporativa freelance. Si el cliente habla de una web profesional sin mucho detalle técnico, puede encajar mejor la guía de precio de una página web profesional freelance.
Recibe la plantilla, la estructura de propuesta y la lista de comprobación para revisar alcance, hitos, extras y margen antes de enviar un presupuesto de desarrollo web.
Empieza definiendo alcance, entregables, horas estimadas, revisiones, costes directos, margen y condiciones de pago. Después convierte esa estimación en un precio cerrado que no dependa solo de intuición.
Debe incluir objetivos, páginas o funcionalidades, tecnología, entregables, plazos, revisiones, exclusiones, soporte posterior, forma de pago e IVA cuando aplique.
Conviene definir qué está incluido, qué se considera extra, cuántas rondas de revisión hay y cómo se presupuestan nuevas funcionalidades o cambios fuera del acuerdo inicial.